Asesoría psicologica deportiva.

El servicio de asesoría psicológica deportiva consiste en un proceso de aprendizaje en el cual se orienta al deportista en el descubrimiento de sus necesidades y fortalezas psicológicas, en el plano mental, emocional y conductual, así como un entrenamiento de dichas cualidades para favorecer su desarrollo personal. El servicio, más que una terapia, es una clase. Lo anterior implica que el deportista debe tomar una responsabilidad directa sobre su propio crecimiento, al tener que aprender los ejercicios que se le enseñen, practicarlos y aplicarlos. De esta manera, el deportista puede tomar mayor control de su vida psíquica y de sus efectos sobre el deporte.

La asesoría psicológica se desarrolla como un proceso que comprende varias fases:

  1. Diagnóstico. Para conocer las necesidades del deportista se pueden realizar entrevistas, aplicación de pruebas, observaciones de campo (o de grabaciones del entrenamiento o competencia).
  2. Personalización. A partir del diagnóstico se diseña de un plan personalizado el cual plantea el desarrollo de estrategias psicológicas y puede incluir la realización de cambios en el estilo de vida actual. El plan puede llegar a incluir recomendaciones para los padres de familia (cuando se trata de un menor) y para el entrenador. Generalmente el plan comprende una sesión semanal (puede requerir más según la urgencia de los eventos competitivos cercanos).
  3. Intervención. Esta fase comprende las sesiones de aprendizaje pero también ejercicios que se dejan al deportista para mejorar sus destrezas.
  4. Evaluación. Al finalizar cada fase de aprendizaje (que puede durar varias sesiones) se evalúan los progresos del deportista para dar constancia de su desarrollo.
  5. Seguimiento. Una vez finalizado el plan personalizado, es posible llevar a cabo sesiones de seguimiento para reforzar las habilidades desarrollar o para iniciar un proceso de aprendizaje de nuevas herramientas que se vayan haciendo necesarias.