Psicologia deportiva
Deporte infantil y juvenil

Entrenar en dos equipos ¿Es buena idea?

Por: Psic. Nury Moguel Núñez

Se ha vuelto una práctica común entre algunos chicos el estar entrenando en dos o más equipos simultáneamente (p. ej. su equipo enfocado al alto rendimiento y el equipo escolar). Si bien, ésta práctica puede ayudarles a aumentar sus horas efectivas de entrenamiento, cuando se trata de deportes de conjunto, puede generar problemas, principalmente cuando no se encuentran al mismo nivel de desarrollo:

Hoy quiero hacer énfasis en un punto central: la frustración.

🔹Frustración porque los otros chicos no avanzan al mismo nivel. Esto ocurre porque al entrenar con su equipo de alto rendimiento se acostumbra trabajar a un ritmo, pero al regresar al equipo escolar, el ritmo baja a una clase de deportes. Naturalmente que los chicos de su equipo escolar practican el deporte un menor número de horas por semana, lo cual provocará que su nivel de rendimiento sea menor y se puede notar una diferencia a la hora de jugar. Si embargo esto no es culpa de sus compañeros, sino del cambio de ambiente.

🔹Frustración por aburrimiento. A veces los deportistas se aburren porque sienten que están viendo cosas que ya trabajaron con el otro equipo, a veces incluso, por debajo de lo que ya sabe hacer.

🔹Frustración por parámetros diferentes de comparación. «En este equipo soy el mejor y el titular, pero en aquel me dejan en la banca casi todo el rato». Aceptar el proceso de tener que ganarse la confianza del equipo y su lugar en la cancha puede ser más difícil cuando al ego no le permitimos la oportunidad de asentarse con humildad. Claro, para cualquier adolescente puede ser doloroso reconocer que en la escuela era el mejor pero aquí todos los chicos son muy buenos (incluso mejores que él), pero es precisamente será el trabajar con chicos tan buenos lo que impulsará su crecimiento.

🔹Frustración por exceso de responsabilidad. Otras veces, son los mismos entrenadores quienes les generan frustración al estarlos presionando constantemente con la excusa de que «como ellos juegan mejor, ellos deben de levantar al equipo» y los culpan cuando el equipo pierde, en lugar de enfocarse en reforzar a todo el equipo.

Por estas razones, la mayoría de los chicos se encuentra, en algún momento, con la decisión de tener que enfocarse únicamente con su equipo de alto rendimiento.

¿Y si se trata de una materia obligatoria de la escuela? Bueno, en esos casos, mis muchachos han encontrado que la mejor solución es aceptar en la escuela un deporte diferente (p. ej. si ellos entrenan futbol, se inscriben a la clase de voley), de manera que llegan al equipo escolar sin expectativas que los presionen y les permiten vivir la experiencia de desarrollarse en otro ámbito.

Al final de cuentas, las decisiones que se tomen deben ser valoradas en la familia tomando en cuenta las necesidades específicas y condiciones de cada una, por lo que recomiendo no tomarlo a la ligera y permitir al deportista expresar sus necesidades antes de una resolución.

Deja un comentario