Deporte infantil y juvenil

Todo niño tiene talento.

Por: Mtra. Nury M. Suemy Moguel.

“Quiero que mi hijo sea exitoso, que no sea un mediocre” me confió la mamá de un jovencito en consulta. Es algo natural, todos los padres deseamos que nuestros hijos triunfen en la vida y los imaginamos en su vida de adultos con una casa propia, trabajo, autos y viviendo la buena vida.

Para algunos padres de familia, el deporte representa ese camino a través del cual piensan que sus hijos lograrán alcanzar el éxito. Pero sucede que, a veces, las cosas simplemente no se dan como ellos quisieran: el niño cambia constantemente de deporte, no gana competencias, de pronto se “estanca” o no parece estar tan interesado en el deporte como los padres lo están. “¿Qué está pasando con mi hijo?… Como que no le echa ganas” me comentan.

Para los padres que han elegido este camino como expectativa de vida para sus hijos, es importante ponerles en claro dos realidades (tal vez difíciles de aceptar) del deporte:

  1. No todos los niños serán campeones.
  2. El resultado deportivo es multicausal.

Lamento tener que decirle esto a muchos padres de familia pero la realidad es así: no todos los niños serán campeones. Y esto es un hecho no físico, ni mental sino estadístico, pues solamente un individuo de entre cientos logrará estar hasta arriba en la pirámide de desarrollo, solo uno puede ser el campeón definitivo o campeón nacional o mundial. Pero el hecho de que su hijo no se encuentre hasta arriba en la torre no significa de ninguna manera que no le esté “echando ganas” como decimos en México. Recuerde, se trata solamente de una cuestión estadística.

El resultado deportivo (ganar o perder) es multicausal, es decir, se requiere que múltiples factores converjan para que una persona logre obtener un nivel de desempeño deseado. La motivación y la dedicación son elementos necesarios pero no suficientes. Desde contar con un perfil físico y de personalidad adecuado para su deporte, el nivel de competencia del entrenador, el apego a un plan de alimentación adecuado, contar con el recurso material para entrenar y económico para solventar los topes o competencias preparatorias son solo algunos de los elementos que interactúan en este terreno. No es fácil acompañar a un jovencito hasta el máximo logro deportivo.

desempeno-es-multicausal

Sin embargo, existe otra realidad que no solo obedece al deporte sino a la vida de todo niño en general y es la siguiente: todo niño tiene talento. La tarea realmente difícil es descubrir ¿Para qué tiene talento?

Algunos niños brillan en natación, otros en gimnasia; algunos aman el futbol pero sus habilidades los desarrollan más en tiro. Algunos niños destacan en deportes, otros en la escuela; algunos son expresivos artistas y otros hijos obedientes que ayudan en casa con las labores. Todo niño tiene en sí mismo la semilla de un talento pero debemos identificar adecuadamente cuál es el terreno en el cual debe cultivarse para que crezca saludablemente. Presionar a un niño para que se desarrolle en un área que no corresponde a su perfil psicológico o de habilidades resulta no solo inútil sino también en un doloroso proceso de frustraciones y fricciones familiares.

Tome en cuenta adicionalmente que cada niño lleva en sí un reloj biológico que controla su propio ritmo de desarrollo físico y mental, que puede no corresponder con el ritmo de sus hermanos, padres o compañeros de la misma edad. Por ello, le recomiendo tomar en cuenta las siguientes tres recomendaciones para ayudar a su hijo a desarrollar su talento natural:

  • Ayúdelo a explorar las diferentes facetas de su vida (intelectual, física, expresiva-emocional, social) sin prejuzgarse hacia ninguna de ellas. Solo así podrá conocer realmente el espectro de sus habilidades e intereses.
  • Sea paciente. No se entusiasme demasiado con las actividades que realice si este muestra inicialmente cierta destreza ni se frustre si no ocurre así. Solo el tiempo dirá realmente si se trata de su área de fortaleza o no. Recuerde que las figuras que hoy conocemos como ídolos del deporte o las artes tomaron de 8 a 15 años (algunos más) en alcanzar su máxima expresión.
  • Transmita confianza y permita que su hijo sepa que tiene fe en él. Tener la confianza de que sus padres lo amarán y se sentirán orgullosos de él sin importar lo que suceda puede dotar de una fuerza afectiva muy grande a cualquiera.
  • Fomente el disfrute, pues finalmente destacar y ser exitoso en algo que se odia o se sufre carece de sentido en la realización de un individuo.

Para más información y orientación sobre este tema puede rellenar el formulario de contacto o consultar con el especialista de su preferencia.

Sus opiniones son importantes para hacerle llegar información relevante a sus necesidades.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s