Psicología Deportiva

Dos Secretos Para Fortalecer el Compromiso Deportivo.

Por: Mtra. Nury M. Suemy Moguel Núñez.

Avanza el mes de enero y seguramente ha comenzado a darse cuenta que llevar a sus deportistas a lograr esas metas que se propusieron a principio de año en materia de deporte o ejercicio son más difíciles de conseguir de lo que pensaba. A la mayoría de los seres humanos les gusta pensar que son seres capaces de autocontrolarse y usar la razón y la fuerza de voluntad para alcanzar todo aquello que se proponen. Y ciertamente la idea no está del todo equivocada, el problema es que la mayoría intenta apegarse a sus metas a través de la sola voluntad y poder hacer eso es sumamente difícil. Somos seres humanos, con nuestra naturaleza y habrá otros factores, igualmente humanos, que competirán por tomar nuestras fuerzas. Ya sea el trabajo, la familia, la necesidad de descanso y ocio, el aburrimiento, la frustración o la tristeza, nuestras cualidades naturalmente humanas nos pedirán en algún momento desistir.

Para quienes pertenecen a un club o equipo deportivo, la presión externa de los compañeros y entrenadores por darlo todo puede resultar inicialmente provechoso al sentir que existe alguien que los anima o les recrimina, ejerciendo de esta manera cierta presión externa. Sin embargo con el tiempo esto no es suficiente y se necesita tomar más control de sí mismo. Pero ¿Cómo hacerlo?

Una opción muy práctica en cuanto a lo que se trata apegarse a planes y objetivos es emplear el conductismo, de manera particular el empleo de reforzadores.

1. El auto reforzamiento.

Uno de los errores más comunes que se cometen al utilizar el conductismo es equivocar los conceptos de reforzador y premio.

Un reforzador es una consecuencia que sigue a la conducta y que hace que ésta se incremente. Por su parte, un premio es una recompensa que se generalmente se enfoca en el resultado (ganar, perder) más que en la conducta misma, por lo que no consigue producir el mismo efecto de incrementar la conducta. ¿Por qué ocurre esta diferencia? Porque el reforzador se enfoca en la conducta, algo que está directamente bajo el control del deportista, por lo que puede insistir en ello, en tanto que el premio se concentra en el resultado, lo cual depende también de factores externos como el nivel de desempeño de los demás y de factores situacionales.

Particularmente no recomiendo en lo absoluto el uso de premios, pues éstos, más que motivar o fomentar el compromiso tienden a resultar en formas de “chantaje” que compran la conducta y hacen que la persona se concentre en los beneficios externos más que en su actividad deportiva. A largo plazo resultan verdaderamente contraproducentes.

El verdadero secreto está en utilizar el auto reforzamiento, es decir, en aprender a reforzarse a sí mismo por realizar las conductas adecuadas para el deporte.

A continuación le presento algunos puntos clave para fomentar el compromiso deportivo usando el auto reforzamiento:

  1. Enseñe a sus deportistas a usar el auto reforzamiento (si usted es deportista aprenda a utilizarlo en sí mismo). En este caso oriente al deportista sobre cómo definir las conductas que va a reforzar, cómo elegir adecuadamente los reforzadores más efectivos y cómo dosificar los reforzamientos. Aquí será el deportista quien tome la responsabilidad por su conducta y su apego a las mismas. Es importante tomar en cuenta que solo es posible utilizar esta técnica con adolescentes y adulto.
  2. Enseñe a elegir reforzadores no-tangibles. Algunas opciones muy buenas son felicitaciones (Por ejemplo decirse a sí mismo “muy bien”), visualizaciones positivas (imaginar algo agradable luego de cumplir con la conducta) o registrar sus progresos en una hoja especial.
  3. Enseñe a eliminar gradualmente el autorreforzamiento. Una vez que el deportista se ha formado un hábito es importante ir retirando poco a poco el reforzamiento, pues éste ya no es necesario y lo importante es que la persona tome el control de manera automática y se haga una disciplina personal.

2. Hacer conciencia registrando.

El segundo secreto está en la conciencia. Muchas veces la persona no es consciente de las conductas que sabotean su compromiso deportivo (por ejemplo, almorzar algo pesado cuando faltan poco tiempo para ir a entrenar). Por ello es importante enseñar al deportista a analizar cuántas veces se realiza la conducta deseada o indeseada, en qué situaciones la realiza y qué consecuencias trae.

El psicólogo deportivo debe diseñar un registro adecuado a la situación de cada deportista que le ayude a ser más consciente pero también a registrar sus avances en materia de apego a su plan de entrenamiento y objetivos.

Para conocer más sobre cómo utilizar el conductismo puede dejar sus preguntas o inquietudes rellenando el formulario de contacto y en breve le responderé.

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