Psicología Deportiva

Cómo Afinar la Preparación Mental Utilizando Competencias Modeladas.

Por: Mtra. Nury M. Suemy Moguel Núñez.

 

Como he comentado en artículos anteriores una de las mayores dificultades que enfrentamos como profesionales de la psicología es el hecho de verificar y garantizar el impacto del trabajo mental sobre el desarrollo real del deportista. Esto ocurre por el simple hecho de que la mente no puede ser observada en sí misma, sino únicamente su expresión a través de la conducta. Más aún, nos gustaría tener la certeza de que las habilidades psicológicas se han refinado lo suficiente para ser utilizadas con efectividad en la competencia pero ¿Cómo hacer esto posible?

Si en lugar de practicar un deporte practicará un arte como la danza o música ¿Cómo verificaría que su aprendiz está listo para una presentación? Sin lugar a duda respondería: con un ensayo, un ensayo donde se use el vestuario, escenario y hasta algo de público. Pues la competencia modelada es precisamente eso, un ensayo de la competencia.

Los objetivos de la competencia modelada.

La competencia modelada es un recurso que puede atender a varios objetivos para la preparación, tanto a nivel técnico como psicológico, entre los cuales se pueden considerar los siguientes:

  • Servir de control técnico. Las fechas de control pedagógico consideradas en el macrociclo son perfectas para ajustarlas y llevar a cabo alguna competencia modelada. Cuando se trabaja de manera coordinada con los entrenadores, los objetivos de ambos pueden ser alcanzados con facilidad.
  • Detectar factores externos que afectan el rendimiento. Desde la conducta de los padres en las gradas, las actitudes de posibles jueces o el estado de conservación de los implementos deportivos pueden salir a la luz y planificarse medidas de prevención.
  • Observar las respuestas emocionales y de estrés. Aunque la competencia modelada sea realmente solo un simulacro, al tener elementos novedosos (como el público) el organismo comienza a disparar respuestas de estrés. Aunque sea en menor grado, observar estas respuestas puede ayudar al psicólogo a conocer la expresión emocional en deportistas que nunca antes han competido sin tener que esperar a la competencia y evitar así comprometer así el resultado.
  • Practicar el uso de las técnicas psicológicas bajo cierta presión. La mayor parte de las veces, los deportistas asimilan rápidamente las técnicas de autocontrol, sin embargo, cuando esto se realiza en el consultorio o el deportivo se presenta un problema vital: la falta de estresor real. La competencia simulada puede dar la oportunidad de aplicar la técnica en una situación más real a la que enfrentará, permitiéndole así un mayor dominio de ella.
  • Actuar como experiencia innoculadora de estrés. A menudo la gente teme al estrés pero un dato curioso de él es el hecho de que uno tiende a volverse insensible a medida que ha tenido experiencias estresantes en el pasado y las ha afrontado exitosamente. De esta manera, poner en práctica sus habilidades de autocontrol ante la presencia de un estrés moderado puede reforzar a futuro la capacidad de enfrentar un estrés un tanto mayor.
  • Desarrollar estereotipos conductuales o rutinas de competencia. Los estereotipos conductuales son patrones de conducta que se producen en automático como resultado de la práctica. Así como el cerebro es capaz de formar un estereotipo motor al asimilar la técnica, puede formar estereotipos conductuales, patrones de conducta deseada para enfrentar ciertos eventos. Durante los entrenamientos, a menudo el deportista se concentra en el número de repeticiones o el volumen de la carga, descuidando elementos como hacerse consiente de su estado emocional y recuperar el autocontrol antes de regresar al campo de competencia.

 

¿Cómo realizar una competencia modelada?

La preparación de una competencia modelada o simulada requiere los mismos cuidados que si se tratase de un evento real. Para el plano de trabajo mental lo ideal es que represente los mismos elementos (público, jueces o árbitros, contexto, horarios, hidratación, etc.). Mientras más similar resulte a una competencia real, mejor será su efecto.

Es indispensable que se establezcan previamente cuáles serán los objetivos a alcanzar, tanto en lo técnico como en lo psicológico y hacer consciente al deportista de ello ya que es vital que se invierta al máximo en fortalecer su esfera mental en este evento.

La mejor forma de simulación podría ser presentarlo al público abierto como una “exhibición” o “festival” de modo que el deportista sienta la presión de rendir y dar un buen papel al público.

Al terminar el evento, el cuerpo técnico y el psicólogo deberán analizar en qué punto se han alcanzado los objetivos y dar cuenta de ello al deportista. Es posible que sea necesario realizar cambios o ajustes tanto por parte del equipo como por el deportista.

En cuanto al momento idóneo, el cuerpo técnico y el personal de psicología deberán elegir el momento que cubra mejor sus objetivos de preparación.

Para más información o dudas al respecto recomiendo llenar el formulario de contacto.

 

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